Modelo Diotima

El origen de Diotima

Diotima nace de una idea sencilla: el desarrollo de un niño nunca ocurre aislado.
Cada palabra, cada juego, cada comida compartida, cada mirada y cada rutina forman parte de un mismo camino.
Creemos que acompañar a un niño es acompañar también a su familia, comprender su realidad y construir juntos herramientas que tengan sentido en su vida cotidiana.
Por eso nuestro modelo no empieza en la sesión.

Empieza escuchando.

La escalera de Diotima

Muchas familias llegan pensando que tienen delante un muro.

Un diagnóstico, una dificultad o una incertidumbre pueden hacer que todo parezca demasiado grande.

Y en Diotima siempre partimos de una idea:

No penséis que es un muro que hay que escalar. Pensad que es una escalera que vais a subir.

Cuando miramos un muro solo vemos una pared inmensa delante de nosotros. Parece imposible encontrar por dónde empezar. Si levantamos la vista, el final está tan lejos que resulta inalcanzable. Y si miramos hacia abajo, solo pensamos en la caída si algo sale mal.

La diversidad no es un muro.

Es una escalera.


Una escalera que cada familia sube a su propio ritmo. Habrá días en los que subiréis varios peldaños casi sin daros cuenta.

Y habrá otros en los que necesitaréis deteneros. Sentaros un rato. Respirar. Mirar hacia atrás y descubrir todo lo que ya habéis recorrido. Porque cuando uno está viviendo el día a día es fácil olvidar cuánto ha avanzado.

En Diotima no creemos que el objetivo sea llegar cuanto antes al último escalón.

Creemos que lo importante es que cada peldaño tenga sentido. Que cada paso haga vuestra vida un poco más sencilla.

Y si hoy necesitáis descansar...

No pasa nada.