
Un juego para explorar
Trabajar la alimentación nunca es tan sencillo como parece.
Desde la perspectiva de un adulto —y más aún si comer es uno de esos pequeños placeres de la vida— nos cuesta imaginar que otras personas puedan vivir ese mismo momento de una forma completamente diferente.
Cuando disfrutamos de los sabores, de las texturas y de descubrir nuevos alimentos, tendemos a pensar que todo el mundo experimenta la comida igual que nosotros. Pero no siempre es así.
Para algunos niños, determinados olores, sabores o texturas pueden resultar desagradables o incluso llegar a generar rechazo, ansiedad o inseguridad. En esos casos, insistir para que coman suele producir el efecto contrario al que buscamos.
Por eso, en Diotima entendemos que antes de comer, muchas veces es necesario aprender a conocer los alimentos.
Cocinarlos, tocarlos, olerlos, mezclarlos, elegir los ingredientes o preparar una receta en familia permite acercarse a ellos sin presión y de una forma mucho más natural. El objetivo no es que el niño coma ese día un alimento nuevo, sino que tenga una experiencia positiva con él.
Porque cuando desaparece la obligación, aparece la curiosidad.
Y es desde esa curiosidad desde donde empieza el verdadero aprendizaje.
Hoy os traemos un juego para empezar a familiarizarnos con los alimentos nuevos.
Lo importante con un juego es que no se percibe el alimento desde la obligación sino desde el ocio. cambiamos totalmente el enfoque para construir una relacion sana y divertida hacia el alimento nuevo.

Normas del juego
Hoy os traemos un juego para empezar a familiarizarnos con los alimentos nuevos.
A través del juego, el alimento deja de ser un reto para convertirse en un elemento con el que explorar, experimentar y divertirse. Cambiamos la presión por la curiosidad y la obligación por el descubrimiento.
No importa si el niño decide tocar el alimento, olerlo, darle un beso, lamerlo o simplemente observarlo. Cada paso es un avance, porque cada experiencia positiva ayuda a construir una relación más segura y saludable con la alimentación.
En Diotima no buscamos que un niño coma más deprisa.
Buscamos que, poco a poco, quiera acercarse a los alimentos sin miedo y con confianza.
¡Disfrutad del juego!
