Paneles de comunicación
Los paneles de comunicación son herramientas visuales que reúnen palabras, pictogramas, fotografías o símbolos relacionados con una actividad, un espacio o una situación concreta. Podemos encontrar, por ejemplo, un panel para la hora de la comida, para jugar en el parque, para participar en una asamblea, para ir a la piscina o para realizar una actividad en el aula.
Su objetivo es facilitar la comprensión y ofrecer una forma accesible de expresión cuando el lenguaje oral todavía está en desarrollo, no es suficiente para comunicar todo lo que la persona desea o resulta difícil de comprender para los demás.
Sin embargo, un panel de comunicación no es simplemente un conjunto de imágenes para elegir. Es una herramienta que puede permitir a una persona participar, tomar decisiones, rechazar, pedir ayuda, expresar cómo se siente o comunicar que desea terminar una actividad.

¿Cuándo puede ser útil un panel de comunicación?
Los paneles de comunicación resultan especialmente útiles cuando están vinculados a una situación concreta y contienen el vocabulario necesario para participar en ella.
En un panel para el parque, por ejemplo, podemos incluir palabras relacionadas con las actividades disponibles, como "columpio", "tobogán", "correr" o "arenero". Pero también deberían aparecer palabras que permitan decir "más", "otra vez", "ayuda", "esperar", "no", "terminar", "beber", "descansar" o "volver a casa".
De este modo, el niño o la niña no solo puede elegir dónde quiere jugar. También puede pedir ayuda si no consigue subir al columpio, expresar que quiere repetir una actividad, rechazar una propuesta, avisar de que necesita descansar o comunicar que ya quiere marcharse.
Los paneles pueden facilitar la participación en juegos, rutinas y actividades que se repiten con frecuencia. También son especialmente prácticos en contextos en los que no siempre resulta posible utilizar un dispositivo electrónico, como la piscina, el baño, la playa o determinadas actividades físicas.
Además, pueden ser útiles para personas que utilizan el lenguaje oral, pero necesitan apoyos visuales para comprender mejor una situación, organizar sus ideas, recordar vocabulario o expresarse en momentos de cansancio, estrés o desregulación.
Por tanto, utilizar un panel de comunicación no significa necesariamente que una persona no hable. Significa reconocer que, en determinados momentos, puede necesitar otras vías para comprender o hacerse entender.
Comunicarse es mucho más que elegir
Uno de los errores más frecuentes al crear paneles de comunicación es llenarlos únicamente de objetos o actividades que el adulto está dispuesto a ofrecer.
"Agua", "galleta", "pelota", "tablet" o "columpio" pueden ser palabras útiles, pero la comunicación no consiste solamente en pedir cosas. También comunicamos para protestar, rechazar, preguntar, comentar, bromear, pedir ayuda, contar algo que ha ocurrido, expresar emociones, cambiar de opinión o decir que no hemos entendido.
Por eso, incluso en un panel diseñado para una actividad muy concreta, conviene incluir palabras funcionales que puedan utilizarse en diferentes momentos. "Sí", "no", "más", "terminar", "ayuda", "espera", "me gusta", "no me gusta" u "otra cosa" amplían enormemente las posibilidades comunicativas.
Un panel de la merienda no debería servir únicamente para elegir entre zumo o agua. También debería permitir decir que algo no gusta, que se quiere más, que se necesita ayuda para abrir un envase, que se ha terminado o que se prefiere otra cosa.
Cuando el vocabulario se limita a las opciones elegidas previamente por el adulto, también se limita lo que la persona puede comunicar.
Os ofrecemos un par de paneles de comunicación que creemos que pueden resultar útiles en el día a día.
Recordad que un panel es una herramienta y, como cualquier apoyo a la comunicación, debe adaptarse siempre a las necesidades, capacidades, intereses y contextos de la persona que lo utiliza.
No debemos perder de vista una idea fundamental: el sistema de apoyo a la comunicación debe adaptarse al niño o a la niña, y nunca debe ser el niño quien tenga que adaptarse al sistema.
¿Quieres saber más?
Si quieres profundizar en las diferencias entre un panel de comunicación y un comunicador robusto, en Escuela Diotima encontrarás un artículo más completo sobre Sistemas Aumentativos Alternativos de Comunicación.
