Cómo crear apoyos visuales sencillos paso a paso
Cómo crear apoyos para la comunicación con Publisher
Crear un apoyo visual no siempre requiere utilizar programas especializados. Microsoft Publisher puede ser una herramienta sencilla y práctica para elaborar tableros de comunicación, secuencias visuales, anticipadores, horarios o colecciones de pictogramas adaptadas a las necesidades de cada niño o niña.
Lo importante no es que el material sea complejo o especialmente llamativo, sino que sea comprensible, funcional y útil dentro de una situación cotidiana.
¿Por qué utilizar Publisher?
Publisher permite trabajar con imágenes, cuadros de texto y formas de una manera más estable que otros procesadores de texto.
Una de sus principales ventajas es que podemos mover, sustituir o modificar los pictogramas sin que se descoloque todo el documento, algo que puede ocurrir con facilidad cuando trabajamos en Word.
Además, dispone de reglas y guías que permiten controlar con precisión:
- El tamaño de cada tarjeta.
- La distancia entre los pictogramas.
- Los márgenes de impresión.
- La posición de los textos y las imágenes.
Esto facilita que todas las tarjetas mantengan un formato homogéneo, especialmente cuando estamos preparando materiales para recortar, plastificar o colocar en un tablero de comunicación.
Crear una plantilla reutilizable
Antes de comenzar a introducir pictogramas, es recomendable preparar una plantilla básica.
Podemos crear una tarjeta con:
- El tamaño que necesitemos.
- Un borde o marco.
- El pictograma.
- La palabra escrita.
- Un espacio para realizar el agujero, si vamos a preparar un llavero de comunicación.
- Un fondo de color, cuando utilicemos algún código cromático.
Una vez diseñado el primer modelo, podemos copiarlo tantas veces como sea necesario para completar la página.
De esta manera, todos los pictogramas tendrán el mismo tamaño y mantendrán una presentación coherente.
Os adjuntamos agunas plantillas para actividades sencillas (adaptar cuentos, crear llaveros de comunicación, paneles de petición...)
Cambiar los pictogramas sin modificar el formato
Una de las funciones más útiles de Publisher es la posibilidad de sustituir una imagen manteniendo su tamaño y su posición.
Para hacerlo:
- Selecciona el pictograma que quieras cambiar.
- Pulsa el botón derecho del ratón.
- Selecciona Cambiar imagen.
- Elige Desde archivo.
- Busca el nuevo pictograma en el ordenador.
La nueva imagen ocupará el lugar de la anterior sin modificar el tamaño de la tarjeta ni la distribución general del documento.
Esto permite preparar rápidamente diferentes materiales utilizando siempre la misma plantilla.

Duplicar páginas para crear nuevos materiales
Cuando hayamos completado una página, podemos duplicarla para conservar todo el formato.
En la zona donde aparecen las miniaturas de las páginas:
- Seleccionamos la página que queremos copiar.
- Pulsamos el botón derecho.
- Elegimos la opción de duplicar página.

La nueva página conservará los bordes, tamaños, textos y distribución. Solo tendremos que cambiar los pictogramas necesarios.
Las diferentes páginas del documento aparecen ordenadas en miniatura, de una forma visual parecida a las pestañas de un libro de Excel. Esto facilita revisar y organizar materiales con varias categorías, como acciones, objetos, necesidades, personas o lugares.
¿Debemos utilizar un código de colores?
Los códigos de colores pueden ayudar a organizar visualmente el vocabulario y a identificar diferentes tipos de palabras. Sin embargo, no son imprescindibles en todos los materiales.
Antes de introducirlos, debemos preguntarnos si realmente facilitan la comprensión de la persona que va a utilizar el apoyo.
En los centros educativos podemos encontrar principalmente dos sistemas.
Código de colores del SPC
En este sistema se utilizan los siguientes colores:
- Amarillo: personas y nombres propios.
- Naranja: nombres comunes y objetos.
- Verde: verbos y acciones.
- Azul: adjetivos y palabras descriptivas.
- Rosa o morado: palabras sociales.
- Blanco: palabras de uso diverso o miscelánea.
Este código está bastante extendido en materiales de comunicación aumentativa y alternativa.
Código de colores de Enséñame a Hablar
El material Enséñame a Hablar utiliza una organización diferente:
- Verde: sujetos o personas.
- Rojo: verbos y acciones.
- Amarillo: complementos y palabras que amplían la información.
- Azul: palabras de uso diverso o miscelánea.
Lo más importante: mantener la coherencia
No existe un código de colores universal que sea siempre mejor que otro.
Cuando un niño o una niña ya utiliza un sistema determinado en el colegio, en casa o en su dispositivo de comunicación, lo más adecuado suele ser mantenerlo.
Cambiar los colores únicamente porque otro código nos parezca más habitual puede generar confusión y dificultar el uso del material.
Por eso, antes de crear un nuevo apoyo, conviene consultar:
- Qué sistema utiliza la persona actualmente.
- Qué pictogramas reconoce.
- Cómo están organizados sus materiales.
- Qué palabras necesita para participar en esa situación concreta.
- En qué contextos se utilizará el apoyo.
En Diotima entendemos los apoyos para la comunicación como herramientas vivas. No se trata de llenar una página de pictogramas, sino de seleccionar las palabras que permitan a cada persona pedir, rechazar, elegir, preguntar, anticipar, expresar cómo se siente y participar activamente en su vida cotidiana.
Algunas recomendaciones finales
Utiliza pictogramas claros y fáciles de reconocer. Evita incluir demasiadas opciones en una misma página si eso dificulta la localización de las palabras.
Mantén siempre que sea posible el mismo tamaño, tipografía y distribución. La estabilidad visual facilita el aprendizaje y el uso autónomo del material.
Incluye únicamente vocabulario que tenga una función real dentro de la actividad. Una tarjeta resulta útil cuando permite hacer algo: pedir ayuda, elegir un juego, comunicar dolor, indicar que se ha terminado o anticipar qué ocurrirá después.
Observa cómo se utiliza el apoyo y modifícalo cuando sea necesario. Un buen material de comunicación no está terminado cuando se imprime, sino cuando comienza a utilizarse y podemos comprobar qué funciona, qué falta y qué necesita cambiarse.
